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PEDRO GRABANO
El eterno goleador

Caleta Olivia
Uno de los jugadores símbolos del fútbol de Caleta Olivia es sin duda Pedro Grabano, popularmente conocido como “Pila”. Desde niño llegó al sur desde la provincia de Tucumán, para afincarse definitivamente en su querido barrio Mar del Plata. Lugar que de pequeño lo vio recorrer sus potreros y llevar su amor por el fútbol hasta hoy en día, donde de Veteranos sigue siendo todo un baluarte del equipo de su barrio en el Torneo de la Liga Independiente de los Barrios.
A la hora de relatar cómo llegó la familia Grabano al sur, Pedro hizo mención que primero lo hizo su padre y una vez que logró conseguir trabajo, giró dinero para que venga toda la familia de Tucumán.
“Recuerdo que a los tres días me quería volver; no me acostumbraba ni al frío ni al viento. Extrañaba a todos mis amigos y poco a poco me fui quedando”, resaltó Pedro quien junto a su hermano Ángel son dos puntales en la historia del equipo de Mar del Plata. Justamente el romance con el fútbol de parte de Pedro Grabano nació de pequeño. “Como en la zona donde vivía era pobre no había muchas posibilidades de tener una pelota así que nos las ingeniábamos para tener una, ya sea de algunas medias o bien con la parte de la vejiga de un chancho, no saben lo dura que era, otra que una pelota actual” (Risas).
Poco a poco el popular “Pila” fue progresando hasta saltar de los potreros y poder integrar los equipos superiores de Mar del Plata en la Liga de Fútbol Norte. “Recuerdo que en aquella época (inicios de la década del 70), el barrio estaba dividido en dos. De un lado jugaban amigos como los Ruiz, Quiroga, Oyarzún; y del otro estábamos los Grabano, Ramos, Córdoba y se hacían verdaderos clásicos en los tres potreros”.
Las canchitas se ubicaban en lo que hoy es la Iglesia y tenían la particularidad que cuando se jugaba y había mar de fondo, el agua les llevaba la pelota.
Otro de los potreros se ubiacaba en cercanía donde está el cementerio y los partidos eran por el honor del barrio, donde varios jugadores demostraron tener una calidad tremenda.
“Posteriormente, se conformaron las divisiones inferiores pero para jugar en la Liga de Barrios. En ese entonces jugábamos una mitad para la Municipalidad y después, el otro grupo se llamó Mar de Fondo.
A pesar de que éramos del mismo barrio, los partidos eran intensos y cada uno daba lo máximo por alcanzar la victoria”, resaltó el delantero.
El fuego sagrado sigue intacto
Pedro Grabano dice tener la misma alegría que cuando era pequeño a la hora de jugar al fútbol. “No me voy a cansar nunca de jugar al fútbol porque es una verdadera pasión la que siento. A veces me toca ir a ver algún partido y noto que se ha perdido un poco la buena técnica, ya no se ven caños, túneles, en fin, hacer fantasías con la pelota. Eso que ahora se tienen mayores comodidades que en nuestra época para jugar pero bueno, es una lástima, ojalá que los formadores le den la libertad necesaria para mostrar su talento”.
En su momento, “Pila” fue el defensor más goleador de la Liga Norte, con tales argumentos se le dio una prueba para ser delantero y de ahí no se movió más de su posición donde tiene el arco entre ceja y ceja.
Toda esta pasión por el fútbol, Grabano se la trata de transmitir a sus hijos. “Siempre ruego que mis cuatro hijos, me gustaría, puedan jugar conmigo en un equipo. Esto se dio con chicos que los veía ir al Jardín y luego nos encontramos en la cancha”.
A la hora de enumerar las cosas que le dejó el fútbol, el popular Pila Grabano, dijo que especialmente el deporte le hizo cosechar muchas amistades. “Obviamente a lo largo de todo este tiempo hubo alegrías y tristezas pero siempre teniendo en cuenta que son cosas del folcklore del fútbol. Recuerdo que cada vez que pisaba el vestuario de la vieja cancha de Estrella del Sur, se me grabó una frase que está inscripta y decía: Fuera de la cancha sos mi amigo y mi hermano pero dentro de la cancha no te conozco”.
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